Otorrinolaringologi­a 2.0

Rinitis

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La rinitis es una enfermedad inflamatoria de la mucosa nasal, que se define por la presencia de síntomas persistentes como la obstrucción, rinorrea o secreción nasal, estornudos y picor.

 Aunque la rinitis prácticamente no fue descrita hasta hace doscientos años, ha llegado a ser una enfermedad común desde la revolución industrial, especialmente durante el siglo XX y XXI. Diversos estudios ponen de manifiesto un enorme aumento en la incidencia de las rinitis en las últimas dos o tres décadas. El motivo de este incremento es desconocido, sin embargo, los datos epidemiológicos sugieren que la urbanización y la polución ambiental pueden jugar un papel importante. Actualmente se estima que el 22% de la población española padece algún tipo de rinitis.

 La rinitis no es una patología grave sin embargo afecta en gran medida a la calidad de vida de los pacientes que la padecen alterando su vida social y alterando a su rendimiento escolar o laboral. No solo se presentan síntomas nasales también se asocia con problemas de garganta, sensación de taponamiento de oídos, ronquido nocturno y mala calidad de sueño y alteraciones en el olfato y en gusto. Además en muchos pacientes la rinitis se asocia al asma bronquial, de tal modo que se estima en algunas series que hasta el 50% de los pacientes con rinitis también tienen asma.

 Causas de la rinitis:

 La rinitis aparece cuando se altera la normal fisiología de la nariz, se dilatan los vasos sanguíneos provocando una congestión de la mucosa que conlleva la obstrucción nasal, aumenta la actividad de las glándulas provocando un aumento de las secreciones y liberándose mediadores de la inflamación que producen picor, estornudos y dolor.

 La alergia es una causa frecuente de rinitis, pero no es la única, ya que la inflamación de la mucosa puede deberse otros factores como infecciones, uso de fármacos, consumo de alcohol y tabaco, cambios hormonales o irritantes ambientales. Las alteraciones anatómicas de la nariz tales como deformidades del tabique nasal o de los cornetes, cuerpos extraños o tumores pueden originar o potenciar los síntomas de una rinitis.

 Lamentablemente en un gran número de rinitis no llegamos a un diagnóstico específico de su causa, por lo que las denominamos rinitis intrínseca o ideopática.

 Tratamiento médico de la rinitis:

 El tratamiento médico de las rinitis consiste en primer lugar en tratar la causa que lo origina evitando la exposición irritantes y alérgenos, en ocasiones desensibilizándose frente a éstos últimos, tratando la infección o corrigiendo las alteraciones anatómicas que las produzcan.

 Cuando no se puede tratar el origen de la rinitis se realiza un tratamiento de los síntomas, para ello podemos usar vasoconstrictores nasales, antocolinérgicos, mucolíticos, antihistamínicos, corticoides e inhibidores de la liberación de sustancias proinflamatorias. Algunas medidas como los lavados nasales o el uso de dilatadores nasales puede ser muy útil en algunos de estos pacientes.

 Tratamiento quirúrgico de las rinitis:

 Cuando no se consigue controlar los síntomas de la rinitis con el tratamiento médico o éste produce efectos indeseables que el paciente no tolere, puede estar indicado el tratamiento quirúrgico.

 En la cirugía de la rinitis se busca la reducción del tamaño de los cornetes, que son unas estructuras que sobresalen en las paredes laterales de las fosas nasales, permitiendo que aumente la superficie de contacto entre la mucosa nasal y el aire inspirado, la inflamación de la mucosa que les recubre es la responsable de la obstrucción nasal.

 La completa extirpación de los cornetes (TURBINECTOMÍA) no es una técnica recomendable pues puede producir alteraciones irreversibles en la función nasal, además esta cirugía trata el síntomas de la obstrucción nasal, no la causa de la rinitis por lo que los tratamientos agresivos están desaconsejados.

 La disminución del tamaño de los cornetes (TURBINOPLASTIA ) es la técnica que más se utiliza actualmente, el uso de formas de electrocirugía como la radiofrecuencia ha mejorado mucho el manejo de estos pacientes, bajando la incidencia de complicación y mejorando el posoperatorio.

 La técnica que nosotros usamos preferentemente es la REDUCCIÓN VOLUMETRICA DE CORNETES INFERIORES POR RADIOFRECUENCIA, técnica que hacemos bajo anestesia general, para evitar cualquier tipo de molestias en el paciente que haga que nos dificulte la cirugía, lo hacemos con control endoscópico que permite visualizar la totalidad del cornete llegando a las regiones más posteriores (colas de cornetes) ya en el caso de que no se traten persistirán los síntomas. Como es una cirugía que sangra muy poco no se necesita la colocación de taponamiento nasal.

 El paciente se puede ir a casa el mismo día de la intervención sin necesitar ingreso hospitalario y puede incorporarse a una actividad normal en 48 horas, aunque debe evitar el ejercicio físico y los vuelos durante una semana. El posoperatorio no es doloroso. Debe hacerse lavados nasales y usar alguna pomada nasal durante dos semana para evitar la formación de costras. Aunque la mejoría de la respiración nasal es inmediata, existirá cierta sensación de congestión nasal durante casi un mes.

 Las complicaciones de esta cirugía son la formación de costras y muy rara vez la hemorragia nasal.

rinitis pre y pos

VIDEO DE REDUCCIÓN DEL CORNETE POR RADIOFRECUENCIA:

ENLACES DE INTERÉS:

Sociedad Española de Otorrinolaringología y Patología Cérvico-Facial

American Academy of Otolaryngology – Head and Neck Surgery

American Academy of Allergy Asthma & Inmunology – En Español

 

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Dr. Marquez Dorsch. Especialista en otorrinolaringología